ESTAMPADOS

ESTAMPADOS
Siempre tuve la frente muy alta, la lengua muy larga y la falda muy corta.

En tres días más...

Me veo en tres días más…

Estoy en mi pieza, tirada encima de la cama; escuchando “Sometimes you can´t make it on your owm” de U2. Sí, esa canción. Mientras escucho medito y creo trasladarme a otro lugar. Un lugar donde soy la misma, pero todos los demás son diferentes. No creo que sea por egocentrismo, pero eso me gustó. Saber que los demás no eran la gente patética e irritante que por momentos tanto odio. Por unos segundos quedo en blanco, no logro saber lo que sucede, sólo sé que hay un silencio profundo mientras mi computador sigue reproduciendo la lista cuando la de U2 acaba de terminar. Lentamente comienza “Under the Bridge” de los Red hot chili peppers –adorable canción mientras sigo odiando tanto- en partes me siento confusa, con ganas de salir; a veces se cruzan imágenes antiguas y recientes, buenas y malas, tristes y alegres; de todo un poco. En menos de un minuto me baja la nostalgia, la rabia… la pena; no sé, todos los sentimientos imaginables se encontraron de pronto en mi cabeza. Comienzo a llorar… silenciosamente lloro, sin saber el motivo. Justo en aquel momento comienza Fito Páez, “Al lado del camino” dice y anuda un montón de ideas sobre la vida, para luego llegar a: […si alguna vez me cruzas por la calle, regálame tu beso y no te aflijas, si ves que estoy pensando en otra cosa, no es nada malo es que paso una brisa. La brisa de la muerta enamorada, que ronda como un ángel asesino. Mas no te asustes siempre se me pasa; es sólo la intuición de mi destino…] No sé porque adoro esa canción, si jamás he creído en el destino. De pronto aparece en el dormitorio mi hermana, interrumpe mis pensamientos con un: “a comer”.

Tal vez con las intuiciones del destino, termine por creer que la vida tiene un camino trazado; a lo mejor justo ahora estoy al lado del camino, lo malo es que no sé si estoy feliz en él. Quizás una vez dentro tome el gusto y no deje de caminar aún cuando Fito sigue fumando el humo mientras todo pasa… y yo sigo pensando en cómo dejar atrás este sentimiento de ideas irracionales sobre la vida… tal vez algún día diré: “me gusta estar al lado del camino…”. A decir verdad, creo que ese día es hoy.

LA VIDA ES SUEÑO














Es verdad, pues: reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos.
Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña,
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.

Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe
y en cenizas le convierte
la muerte (¡desdicha fuerte!):
¡que hay quien intente reinar
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí,
destas prisiones cargado;
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.


(..)


Calderón de la Barca