Corría una tarde de septiembre, no recuerdo bien si fue 16 o 17, pero estábamos cerca del 18. En mi computador sonaba una cueca-Déjame que te llame/ la consentida/ porque todo consigues mi vida/ con tus porfías ♫- entró mi mamá a la pieza y me dijo: "¡Panchy, tú eres la consentida!".
Todavía no sé a qué se refería exactamente...
Todavía no sé a qué se refería exactamente...
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