Podría escribir sobre mil cosas que están pasando por mi cabeza en este momento, pero sólo podré decir tonteras sobre la vida, tonteras que de seguro a nadie le interesarían. Miraré por la ventana, si veo caer una gota, esa gota y la música de fondo detonarán mis palabras.
Esto de la poca costumbre a la soledad no es bueno en ningún caso, cualquiera que se encuentre en las mismas circunstancias podrá entender que es difícil pararse solo frente al mundo, sobretodo ante un mundo tan diferente. Aquí es cuando uno dice cosas como “¡en qué estaba pensando, por la cresta!” en casos extremos se piensa en dejar todo y continuar con la vida de antes, en otros se piensa en cosas como “ya elegí, ahora hay que aperrar”, siento que yo estoy en un punto intermedio.
Por momentos me baja el ataque de Manríque, pensando que todo lo anterior fue mejor, pero intento controlarlo tratando de creer en eso que algunos llaman “destino”. Por algo estoy aquí, por algo debo hacer y sentir esto, esas cosas tan ñoñas que se le ocurren a uno cuando esta mal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario