ESTAMPADOS

ESTAMPADOS
Siempre tuve la frente muy alta, la lengua muy larga y la falda muy corta.

A Miguel Enríquez

Miguel vivía en una casa
con vista a la esperanza.
Era un compañero
del curso de la aurora.

Casi todos repetimos
menos él,
que se fue a estudiar la primavera
allá donde sólo llegan los valientes.

Aquellos que recibieron
en silencio la tortura.
Aquellos que callaron
para que otros vivieran.

Miguel vivía en una casa
con vista a la esperanza.

Ahora, cuando ya se ha marchado,
nosotros debemos habitarla.


José María Memet

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