ESTAMPADOS
Siempre tuve la frente muy alta, la lengua muy larga y la falda muy corta.
Ella.
Y ella dormía, veía series, leía uno que otro libro, fumaba, caminaba de vez en cuando y hablaba consigo misma, tomaba una ducha y prendía velas. Tomaba aguas de hierba y té con canela. Gustaba de los bailes y las bebidas alcohólicas, gozaba echando buenos humos y ríendo una que otra vez. Ponía la música fuerte y olvida que estaba sola. Leía de política, una que otra novela y estupideces varias.
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